Un día antes de su uso, descongélalo en refrigerador.
Antes de servir, caliénta el producto en microondas aproximadamente a la temperatura de tu cuerpo, es decir, al rededor de 36.5 grados centígrados, NO MÁS. (Recuerda que en estado natural tu peludito no tiene acceso a microondas)
Si sobra comida, deséchala y ajusta la cantidad para la próxima vez.